Que me perdone mi jefe si me está leyendo, pero estoy escribiendo este post en mi blog desde el trabajo.

Hoy soy yo el encargado de coordinar que todo funcione en el PDC, el Postgrado de Dirección de Campañas que organiza MAS Consulting. Está hablando Narciso Michavila, director del Gabinete de Análisis Demoscópico, sobre investigación electoral. Una charla que ya he escuchado, cuando cursé el postgrado yo mismo, y que vuelve a resultar interesante.  Puntos de vista nuevos sobre temas viejos, como la campaña de Obama (”al final Obama ganó por la televisión”), una lectura experta sobre la actualidad (sus opiniones del CIS recién salido del horno)

Michavila es fantástico, entre otros motivos, porque da una bibliografía de lujo. Ademas de manejarse bien con los números, tiene un lado sociológico que hace que sus clases tengan una vertiente de letras fantástica. En media hora ha citado a Gladwell, Lakoff, Luntz, Putnam…

Para bien o para mal, tenemos conexión a Internet en el aula, y yo, que ya he hecho el curso, me puedo permitir dispersarme. Problema: que los dedos me han llevado hasta Amazon.

Y yo ya me he comprado dos libros en este tiempo.

Que sirva mi debilidad como ejemplo.

Ni más ni menos. Esas son las palabras que según Del Bosque (o la persona que haya escrito el discurso de Vicente del Bosque) resumen los valores de la selección y que además representan al conjunto de los españoles. Lo dijo en el  discurso de la ceremonia de entrega del Premio Príncipe de Asturias (íntegro, aquí).

La identidad está tan lejos de ser una ciencia que es difícil hablar de ella sin parecer ñoño, propagandista o demagogo. Sin embargo creo que otros países lo tienen más fácil para definirse y entenderse. Pensad en Francia, con su idealismo batallador y su inflado sentido de la moral;  en EEUU con su gusto por el trabajo, el patriotismo o la igualdad de oportunidades; o en Alemania, con su constancia y su capacidad de reinventarse a partir de hacer siempre lo mismo.

Son rasgos que han surgido de momentos clave en la historia de estos dos países y que sus habitantes han asumido como propios.

Vicente del Bosque recibe el galardón de manos del príncipe Felipe

Vicente del Bosque recibe el galardón de manos del príncipe Felipe

Yo no creo que España sea ‘esfuerzo’. No es un rasgo que nos haya definido ni nos define. Las decisiones políticas de las últimas décadas no parecen ayudar: un sistema educativo muy permisivo con el fracaso, una política laboral que se centra en las enfermedades en lugar de en la prevención, un escaso hueco para el espíritu emprendedor… Francamente, no creo que nos defina el esfuerzo.

‘Disciplina’: ver arriba.  La puntualidad de los españoles con la que tanto bromeamos cuando viajamos es un mal endémico. Las empresas y los trabajadores no respetamos los horarios (luego unos se quejan de la ineficacia de otros, y otros se quejan del abuso de unos), somos una sociedad acostumbrada a improvisar porque se nos suele olvidar planear, y habitualmente andamos abrumados con lo urgente.

¿Talento? Ningún país debería apuntarse el tanto del talento, porque no creo que exista ningún gen que lo propicie, ni que se coma, se beba o se fume. El talento explota o no explota, pero no abunda más en un lugar o en otro.

Puedo estar de acuerdo en el sacrificio, la solidaridad y la modestia, pero son la cara favorable de complejos y heridas del pasado. No deberíamos nunca renunciar a ellos, pero yo tampoco pintaría mi bandera sólo con esos colores.

Es sintomático que ni siquiera consigamos ponernos de acuerdo en cuáles son los valores que nos definen como ciudadanos de este país. Quizá todavía tenemos mucho que aprender. Mientras tanto, nos queda el fútbol.

Underdog, momentum y bandwagon son tres palabras que definen estados de ánimo de una campaña electoral. Son distintas maneras de expresar libre y acientíficamente las expectativas creadas en torno a una candidatura.

Underdog: término proveniente del mundo de las apuestas, que sirve para denominar al candidato con menos  posibilidades. A menudo se utiliza de manera inversa, para refereirse a una candidatura que presume de perdedora precisamente con la intención de energizar a sus simpatizantes a fuerza de miedo a la derrota.

Con un poco de ayuda del….

Momentum: el producto de la masa y la velocidad, o ímpetu, que en una campaña se aplica a un pico de popularidad. Una noticia, un discurso, una intervención, un imprevisto…cualquier cosa puede provocar una explosión de expectativas en torno a una campaña.

…puede provocar el efecto

Bandwagon: “¡todos a bordo!”. La probabilidad de éxito puede llegar a ser un motivo para decantar el voto. El efecto bandwagon describe un fenómeno en las campañas según el cual existiría gente que se decide por votar al ‘bando ganador’. Si una candidatura da síntomas de tener más probabilidades de éxito que su rival, esos mismos síntomas pueden favorecer el voto de muchos.

Pero ojo. El efecto bandwagon provoca el contraefecto de desmovilización. Un partido no está ganado hasta que el árbitro no pita el final…pero es difícil evitar que el equipo se relaje a pocos miuntos del final si el marcador es favorable.

En estos casos, conviene no perder la perspectiva, y presentarse ante el electorado como un…

Underdog: …

nic0's Flickr

Fuente: nic0's Flickr

¿Puede una campaña publicitaria identificarse con estos términos? ¿Explota Burger King su imagen de underdog? ¿Coca Cola aprovecha el efecto bandwagon? ¿Apple disfruta de momentum?

Square es, entre otras cosas, la última aventura de Kevin Rose, uno de los creadores de Digg. Es un diminuto chismático que lleva el cobro por tarjeta a cualquier iPhone. Se trata de un lector de tarjetas que se conecta a la entrada de los auriculares, y se vincula con una aplicación de cobros pequeños.

El vídeo lo explica todo mejor.

Mención aparte merece el vídeo. Divertidísima elección de los personajes que personifican la aparición de un aparato de última tecnología que vende transacciones económicas.

Una apuesta (valiente) por la confianza y la sencillez como posicionamientos de la marca Square.

Alguien se ha puesto a calcular lo que le hubiera costado a la ciudad de Marbella una cobertura mediática en un síntoma más de la obsesión por ROI-zar cualquier actividad:

El viaje de Michelle Obama y su hija a la Costa del Sol ha tenido una cobertura de 1.423 noticias y un valor económico de 19,3 millones de euros, según datos de Kantar Media.

Los medios impresos fueron los que más noticias han incluido (777), seguidos de la televisión (346) y la radio (300). En cuanto al aspecto económico, la visita de los Obama ha obtenido un mayor retorno de la inversión en la televisión (10,5 millones de euros), en los diarios (4,6 millones) y en las emisoras

Si Michelle Obama lo hubiera sabido, bien podría haber pedido algún tipo de remuneración a Marbella/Andalucía/España.