
Portada de The Audacity to Win
El libro de David Plouffe, The Audacity to Win, es un juguete genial para los frikis de la comunicación política. Plouffe fue el director de campaña de Obama, y el segundo nombre de un consultor político americano que me aprendí (después del de su colega en AKPD, David Axelrod).
En las páginas de ‘The Audacity to Win’, Plouffe, más que narrar, explica el proceso de ejecución de una campaña electoral partir del ejemplo de campaña que todas las madres querrían para sus hijos. A Plouffe se le iban las horas estudiándose los números de estimaciones de votos-delegados-superdelegados, y esa vena de calculín se percibe en el libro.
Escribe con más precisión que emoción cuando cuenta cómo se forma un equipo de campaña, cómo se toma la decisión de contratar vuelos privados o cómo se consulta una encuesta estatal. Su relato es terrenal y sencillo, y a veces lo adorna con pinceladas de sentimientos calculados que piden una pausa para aplauso. También hay hueco para las historias de sobra conocidas.
A Plouffe se le atribuye la decisión de adoptar la estrategia de 50 estados, frente a otras matemáticas electorales alternativas, o la masticadísima deuda de Obama for America con los medios sociales.
El titulo, ‘The Audacity to Win’, responde a la tenacidad con la que el equipo de campaña se aferró a unos principios de los que estaban convencidos. Y a base de esa tenacidad, cambiaron las reglas del juego. La reacción al escándalo del reverendo Wright, la posición sobre Irak o los impuestos, son algunos de los ejemplos de cómo se saltaron las contraindicaciones, cómo lideró un equipo fiel a la estrategia planteada de manera férrea e incondicional, quizá porque siempre estuvieron más cómodos que sus rivales con el miedo al fracaso.
Me guardo en la caja de herramientas dos conceptos muy distintos que sólo tienen en común el hábil manejo que de ellos hicieron durante la campaña de Barack Obama.
Momentum: supongo que en la versión en español traducirán momentum como inercia, una palabra carente del romanticismo y el gancho que su hermana anglosajona. El momentum es imprescindible en una campaña de hitos como una electoral, que depende del estado de animo en un momento dado. Los esfuerzos comunicativos deben estar calculados para dotar de un empuje especial ese sprint final.
Investigación cualitativa. No conozco muy bien el terreno de la investigación electoral, más allá de las carreras de caballos que muestran las encuestas de los medios. Entiendo que detrás de los ‘recorta dos puntos’ hay mucho trabajo de investigación…pero dudo que tanto como el que se hizo en la campaña de Obama. Plouffe menciona en su libro docenas de encuestas cualitativas que se utilizaban para prever, probar y comprobar las reacciones a los distintos mensajes. A lomos de sus resultados el equipo de Obama supo soportar el viento desfavorable proveniente de los medios, y así poder ejercer esa audacia del título.

Buen post me entran ganas de leerme el libro.
Muchas gracias por el resumen.
Tengo pendiente leérmelo y me has dado más ganas!
Un abrazo