Voy a resistir la tentación de hacer un balance del año, aunque me va a resultar difícil, teniendo en cuenta que escribo estas líneas desde el puesto de trabajo que dentro de 30 minutos abandonaré para siempre (nota mental, modificar la página de “quién soy”). Es complicado no ponerse nostálgico después de descubrir que uno lleva tres años consecutivos publicando la noticia “El 2008/2009/2010 ya ha llegado” (en el Pacífico) con una foto de fuegos artificiales en Sydney. Lo cual me lleva a preguntarme por qué soy el que pringa siempre el 31 de diciembre.
En cualquier caso, para despedirme del que ha sido mi campo de pruebas durante algo más de dos años, he decidido dedicar mi última media hora a hacer algo verdaderamente productivo: suscribirme a Factual. Aprovechando el tufillo de la fecha podría ponerme estupendo y decir que espero que sea el nacimiento del año 2009 (el de 2010 sería mi hijo…nota mental, recordar la nota mental de arriba), porque representa una esperanza al fondo de al menos dos túneles que he transitado estos años, y con los que tengo la esperanza de seguir vinculado: el futuro del periodismo, y el futuro de la comunicación web.
FACTUAL es el periódico digital de pago de Arcadi Espada. Prometía calidad, rigor y planteaba un modelo de negocio novedoso del que quiero estar muy pendiente. Por ahora sólo sé que hacen un trabajo muy bueno en la web (con los mails diarios de Cristina Fallaras, sus vídeos de YouTube con las reuniones de redacción y una cuenta de Twitter muy fresca y útil), que lo poco a lo que he tenido acceso de manera gratuita han sido contenidos con una enorme exigencia de calidad, y que el empaquetado general, aspecto y funcionamiento, elección de temas, línea editorial, que he podido atisbar, me parece del todo digno. Así que, aquí y ahora, cuando suenan las FINAL DE UN CICLO menos dos minutos en el reloj de mi cabeza, firmo el siguiente contrato con Factual.

Feliz 2010 desde Sydney
En FACTUAL creemos que la ciudadanía, y aun la pervivencia misma de la democracia, exige una información objetiva, crítica e independiente de los grupos político-mediáticos.En contra de las apariencias, las noticias en internet no son gratuitas. O, cuando menos, no lo son en el modo en que debiera concebirse lo gratuito. Lo que consideramos “gratuito” es en la práctica una información carente de orden, donde lo relevante se confunde con lo último. Y donde no es fácil diferenciar las noticias -contrastadas por periodistas profesionales- de las falsedades y los rumores; los hechos de las opiniones. A ello cabe añadir una publicidad invasiva, que convierte la lectura del periódico en un ejercicio casi heroico.
En FACTUAL le ofrecemos una experiencia novedosa que recupera para el ámbito digital el concepto de jerarquía -organización de las noticias en función de su importancia- y de selección, que permite al lector contar con un relato cabal de la actualidad diaria. Con ello pretendemos devolverle a la información su significado.
FACTUAL confía en atender la demanda de aquellos ciudadanos que por su aprecio por la objetividad y su renuencia al sectarismo se ven a menudo excluidos del debate público.