Espero tener tiempo de contar largo y tendido las lecciones que extraje de la ponencia de Clay Shirky en los debates de la Fundación Telefónica, pero aprovecho que el Pisuerga para por Valladolid para contar una cosa y enseñar otra.
Shirky, artículo de Wikipedia de Doctor Who en mano, explicaba el concepto de la gráfica del ‘long tail’ como una manera de explicar el comportamiento de la multitud ante cualquier iniciativa colaborativa: pocos aportan mucho; muchos aportan poco.
¿Quiere esto decir que las aportaciones de los usuarios que se sitúan más a la derecha en el gráfico son despreciables? En absoluto. Puede que una persona que aporte un 0,05% del conocimiento esté dando con la clave de un problema.
Este comportamiento de internet me lleva a la siguiente reflexión: canales como MySpace o YouTube han roto la barrera de entrada a la creación artística. Cualquiera puede subir su obra y esperar que sea vista y juzgada. La parte izquierda de la gráfica la siguen ocupando los músicos de siempre, los que generan más y mueven más pasta. Pero en la larga cola de pequeños artistas, larguísima cola de pequeños músicos y musicastros, aspirantes, enamorados, enfadados, hay granitos de excelencia u originalidad.
A mí me gusta cómo ve este muchacho a Tool.
