La inmediatez mola. Y aunque internet es el nuevo reducto de la inmediatez -después de arrebatarle el puesto a la tele que se lo arrebató a la radio que se lo arrebató a un largo etcétera hasta llegar a las pinturas rupestres o los golpes en troncos huecos- hay webs más inmediatas que otras.

Por ejemplo, Google, dentro de lo maravillosísssssimo que es, es un buscador relativamente pobre cuando se trata de buscar lo último, si se lo compara con otros portales o servicios, como Twitter, Facebook, Tuenti u otras redes sociales en las que las ultimísimas noticias circulan más rápido que la ‘araña’ de Google (esa máquina encargada de detectar actualizaciones, leerlas y colocarlas donde les corresponde).

Ayer salió esta noticia: “Microsoft y Google firman sendos acuerdos con Twitter y Facebook”. Microsoft para su buscador Bing, y Google para Google, respectivamente, han buscado la manera de acortar los plazos de difusión de la información asociándose con las dos redes sociales más importantes del momento.

Algo que me recuerda dos cosas:

Una de ellas es este artículo que compartió hace poquito Millán Berzosa en Twitter sobre la irrupción del ‘tiempo real’ como variable a tener en cuenta en el marketing y la publicidad modernos: Un nuevo modelo de Marketing, Publicidad y Comunicación: El Tiempo Real

Y la otra, que mola más (eso opino yo),  es un artículo que escribí para la web de La Gaceta el pasado mes de marzo, en el que, a raíz de un posible interés de Google por adquirir Twitter, hablaba de cómo portales tan aparentemente diferentes como Google, YouTube o Twitter (a los que a raíz de la noticia habrá que añadir a Facebook), son competencia directa en el mercado de los buscadores.

Google, YouTube y Twitter: pasado, presente y futuro en los buscadores

buscadoresEl blogger John Batelle lanzó una pregunta al aire desde su blog: ¿debería Google comprar Twitter? Más allá de una respuesta empresarial sobre el posible retorno de inversión, hay una invitación a reflexionar sobre la naturaleza delos buscadores. Google, Yahoo, MSN…no compiten solos.

Cuando Google adquirió YouTube por la friolera de 1.650 millones de dólares, el portal de vídeos no era rentable económicamente. A pesar de servir alrededor de 100 millones de vídeos al día, e inspirar la portada del número de diciembre de 2006 de la revista Time (compartiendo protagonismo con todos los usuarios de Internet: La “persona del año” de Time fue “You”/Tú) , los grandes cerebros de Internet todavía no imaginaban cómo Google iba a rentabilizar su inversión. La respuesta se ha hecho esperar, pero parece ser que está ya delante de nuestros ojos, en forma de banners y patrocinios.

Pero, como dice John Batelle en su popular blog, Google simplemente “no se podía permitir no comprar YouTube”. A día de hoy, Youtube se ha convertido en el segundo motor de búsqueda en EEUU, realizando más consultas que el buscador de Yahoo. Google rompió el refranero: si ves que en el futuro es posible que no vayas a poder con el enemigo, únete a él.

Basándonos en ese argumento de Batelle, Google, hoy por hoy, no se puede permitir no comprar Twitter.

La definición más breve de Twitter dice que es un portal de microblogging. La definición más breve de microblogging, que se trata de portales que permiten a los usuarios crear una comunidad de amigos online a las que se envían mensajes de texto de no más de 140 caracteres. De esta forma, la gente informa de su actividad diaria a tiempo real.

Twitter se ha convertido de un tiempo a esta parte en la primera agencia de noticias en llegar a cualquier lugar. Lo demostró en España tras el atentado de ETA contra la Universidad de Navarra, o más recientemente con el amerizaje de un avión en el río Hudson.

De esta forma, gracias a su inmediatez, Twitter se está convirtiendo en otro buscador de relevancia. YouTube es el buscador del pasado: si uno quiere buscar los goles del Madrid-Barça del año pasado, o ver el 1,2,3, de Mayra Gómez Kemp, acudirá al portal de vídeos de Google. Si quiere encontrar el resultado más relevante o más completo con respecto a una búsqueda, lo hará en Google, directamente. Pero la actualidad más fresca se le escapa al gigante de Mountain View.

Francis Pisani, periodista de tecnologías de la información, cuenta en su artículo de soitu.es que un hacker ha cumplido el sueño aún no formulado de Google: a través de una aplicación se incluyen en la búsquedas de Google las cinco últimas referencias en Twitter sobre el tema en cuestión. Probablemente este humilde invento ponga la miel en los labios de muchos.

El principal inconveniente en la adquisición de Twitter por parte de Google, según comentan los portavoces de la blogosfera, es que Twitter no quiere vender. Sus fundadores, Evan Williams y Biz Stone ya rechazaron hace unos meses una jugosa oferta de la cúpula de Facebook, y no parecen andar buscando a nadie que los retires de su trabajo.

¿Debería Google echar el resto?

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