Escribo este post con intención de reflexionar sobre el nuevo periodismo, y sin intención de darle ningún matiz ideológico. Aviso.
Esta semana ha llegado a los kioskos la nueva Gaceta (ex- Gaceta de los Negocios), un periódico que nace bajo el paraguas del Grupo Intereconomía, grupo mediático con presencia en televisión (Intereconomía es el canal con mayor crecimiento de la TDT), radio, internet, con una revista semanal, Época, y ahora con un diario impreso. Parece que la empresa se ha comido las vacas flacas de los cuernos a la cola.
Los que trabajamos ahí andamos preguntándonos qué le depara el futuro a La Gaceta. En el pasado que yo conozco, de dos años de antigüedad, no nos hemos comido un rosco. Pero las expectativas del grupo son grandes, las perspectivas amplias, y la ambición enorme. A día de hoy hay sólo dos números de la nueva Gaceta, y al parecer los resultados han sido excelentes en cuanto a ventas y suscripciones. Algunos piensan que eso no significa nada…pero entre un arranque bueno y uno malo, cualquiera sabe qué preferiría.
El estilo de La Gaceta es claro. Lo anunciaba sin tapujos el editorial del número 1: “la Gaceta tomará partido y abdicará conscientemente de la ‘pulcra’ equidistancia que practican los que juegan a ser ‘testigos mudos’“. Estamos ante un periódico de batalla, ideológico a pecho descubierto, agresivo en su política de alimentarse de exclusivas, y parcial en la distribución de la opinión. A mucha gente parece espantarle eso. Pero dejadme que lance una hipótesis y, si alguien se anima, discutimos.
La hipótesis se llama así: “La nueva Gaceta alumbrada por Intereconomía tiene (o va camino de tener) el estilo periodístico más moderno de la prensa impresa”. La hipótesis contiene un ‘más’ para que alguien me desautorice pronto y empiecen las hostilidades.
Recientemente encontré un post en el blog Taller d3 (blog sobre comunicación) de título “¿Qué puede hacer el periodismo profesional de hoy para aportar valor?” que expone algunas de las ideas recogidas en un encuentro sobre internet y medios en el País Vasco, Euskadi 5.0 (más info en 233 grados).
El post contiene un interesante brainstorming de respuestas a la pregunta. Está claro que el periodismo vive una crisis de negocio y otra de identidad. Mucho de ello tiene que ver con internet y, por resumirlo en dos causas, con la superabundancia de información y la velocidad de la difusión. Los periodistas han sido apeados de su labor principal de testigos (¿’testigos mudos’?) de la actualidad, porque ahora hay más tipos de testigos y tienen en sus manos herramientas muy poderosas para hacerse escuchar.
Volvamos a la pregunta: ¿qué puede hacer el periodismo profesional de hoy para aportar valor?
La conclusiones de la gente de TallerD3 son un resumen más que digno de las posibilidades que tiene la profesión periodística para reinventar su estilo y volver a encontrar una identidad diferenciada. Son:
- Exclusivas: información a la que sólo puede acceder un periodista, gracias a un trabajo profesional y una dedicación exclusiva al cultivo de fuentes, y bajo el amparo de un derecho al libre ejercicio de su profesión (un carnet de prensa abre más puertas que decir ‘tengo un blog’)
- Agenda: entiendo este apartado como la selección de los temas que interesan al medio, en función del público que se quiera dirigir.
- Nuevos enfoques: búsqueda de nichos de información y de nuevas formas de transmisión.
- Marca: la imagen de marca es algo muy difícil de construir y que tiene mucho que ver con las posibilidades económicas y con el tiempo en la profesión.
¿Exclusivas? Gaceta se mata por ellas.
¿Agenda? Evidente y, si me lo permitís, honesta. Porque pocos son tan claros expresando su tendencia política como Intereconomía
¿Nuevos enfoques? Intereconomía pretende la excelencia en la sinergia de sus medios. Las posibilidades son numerosísimas.
¿Imagen de marca? Ni Intereconomía ni La Gaceta tienen un peso específico notable, pero si nos fijamos en el crecimiento -cuánta gente conoce ahora la marca comparado con hace 1, 3, 5 años- la mejora es clara.
He ahí mi hipótesis, que contiene una predicción de futuro: La Gaceta se va a comer una parte importante del pastel, no sólo por la modernidad de su enfoque, sino también por la naturaleza del pastel. Puede que nunca llegue a ser como El Mundo de los años 90, en cuanto a tirada, relevancia, y presencia en el mercado; pero El Mundo de 2010 también estará lejos de ese ilustre pasado.
Me encantaría escuchar otras opinones, aunque, recuerdo, esto no tiene nada que ver con ideología.

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5 comments to “El futuro de La Gaceta”
genial post.
y realmente no tengo nada más que aportar.
enhorabuena y felicidades
Ni quito ni añado una coma. Ojalá sea así!
Ojalá tengas razón!!