Me he mudado de página. Ya no me dan los huesos para escribir con la frecuencia y el cuidado que requiere un blog, pero como no quiero parar de escribir, ni puedo parar de comentar las cosas que me interesan, me he trasladado a DOS lugares:
- Para cuando necesito comentar o compartir algo de forma irreflexiva y rápida, he creado otro Ciudadano Com en Tumblr.
- Y una vez alimentado el Tumblr con ideas fugaces, lo que espero que quede son los textos más trabajados y que espero publicar aquí y allá. Para eso he creado una página personal que me exige menos trabajo de actualización y que sirve más como resumen pulcro de mi actividad. Página personal de Miguel Rubio.
Bueno, como siempre, sigo por Twitter: @mrubio
Nos vemos!
Empezarán pronto, si no han empezado ya, los gritos de indignación contra EEUU tras el descubrimiento de que el Ejército americano anda invirtiendo millonadas en crear una herramienta que les permita realizar una exhaustiva escucha en las redes sociales en busca de mensajes contrarios a sus intereses. Viniendo del Ejército se entiende que no se trata de burlas sobre el peinado de Hillary Clinton, sino de corrientes de opinión fundamentalistas o terroristas. Además, se estarían confeccionando complejos perfiles falsos desde los que proceder a difundir un discurso que contrarreste estas corrientes.
The US military is developing software that will let it secretly manipulate social media sites by using fake online personas to influence internet conversations and spread pro-American propaganda.
Nada me gustaría más que tener acceso a la herramienta que está desarrollando -o ha desarrollado- Ntrepid Corporation (¿será esta la web real?)
The discovery that the US military is developing false online personalities – known to users of social media as “sock puppets” – could also encourage other governments, private companies and non-government organisations to do the same.
Por si a alguien le quedaba alguna duda, las empresas privadas ya están haciendo esto (1.000 followers, 25 dólares). Simplemente lo hacen de una manera mucho menos exhaustiva y sofisticada, ya que el plan del Ejército americano pasa por construir verdaderos personajes detrás de cada perfil falso, a prueba de desenmascaramientos (con su pasado y todo)
A todos aquellos que se sientan ultrajados por la entrada de mensajes políticamente intencionados y manipulados en el presunto jardín de la libre e inmaculada expresión ciudadana que son las redes sociales me gustaría recordarles que la guerra de mensajes es una guerra incruenta y, si me permiten la frikada, bastante bonita.
Una cita de Richard Rorty: “Take care of freedom and truth will take care of itself”.
Las citas textuales están sacadas de un artículo de The Guardian.
Con perdón. Preferiría no ponerme tan monotemático, pero parece que Felipe González es mi sabor del mes. No hay motivos ideológicos, simplemente estoy tardando mucho en terminarme su libro porque apenas saco tiempo en el metro para avanzar.
Hoy voy a copiar un fragmento sobre la educación que comparto, sobre todo desde hace escasos meses. Más madera contra esa España lenta que nos duele.
Uno de los elementos que probablemente subyacen en el fracaso relativo de Europa es que concebimos la educación sólo como transmisión de conocimientos, sin el entrenamiento necesario para transformar ese conocimiento en oferta que añada valor. Es lo que llamo educación para la pasividad, como acumulación de saber histórico que aunque atesore calidad y cantidad, nos mantiene más como demandantes que como oferentes. Nuestros jóvenes salen de su ciclo formativo demandando a los otros, a la sociedad y sus representantes, una oportunidad en función de su titulación. No les queda claro la oferta que representan.
Hago una pausa en la lectura de la entrevista de Juan José Millás a Felipe González para copiar y pegar las palabras del ex-presidente sobre el liderazgo. Ojalá tenga tiempo luego de comentarlas. Por lo menos pondré negritas. Creo que queda claro qué es lo que me llama la atención.
¿Cuál es el misterio del liderazgo en general, no solo en política? Hay algunas características fundamentales: Una, no puede ser líder quien no tiene capacidad, y/o sensibilidad, para hacerse cargo del estado de ánimo de los otros. Si no te haces cargo del estado de ánimo del otro, el otro no te siente próximo, siente que no lo comprendes y no te acepta como líder.
Dos: no hay liderazgo si no cambias el estado de ánimo de los demás, de negativo a positivo o de positivo a más positivo, lo que comporta creer de verdad en el proyecto que ofreces, creer de la manera menos mercenaria posible porque te da más fuerza. Y la capacidad de transmitir ese proyecto como un proyecto que enganche a los demás, que comprometa a los demás cambiándoles ese estado de ánimo del que previamente te has hecho cargo. Pero tiene que ser un proyecto que le permita a la gente pensar que, aunque le pidas esfuerzos, ese esfuerzo tiene sentido, y le convence quien se lo pide porque ve que se lo cree. Y se lo cree de manera no mercenaria.
No conocía a Felipe González. Lo conocí hace poco en una entrevista de Gabilondo para CNN+ y me sorprendieron muchas cosas. Como sus ideas sobre educación. Hoy leo en la entrevista más sobre esas ideas: González critica la falta de formación en el espíritu emprendedor, endémica en el país que gobernó. Me gusta.
Millás insiste mucho en el pragmatismo del ex-presidente, supongo que por detalles como esta postura tan teóricamente de derechas. Sin embargo también se deja entrever un hombre ilustrado, que a la hora de hablar de liderazgo habla mucho más de conmover que de mover. Probablemente el ex que precede a su antiguo cargo le concede una tregua que me permite conocerle hoy sin aplicarle el tercer grado de ayer. Tenía a Felipe González como el hombre que decepcionó a la generación de mis padres. Hoy empiezo a conocerle más, a sus 68, a mis 27, y creo que tendríamos cosas en común.